Sí. En Nueva York, la construcción es un trabajo peligroso para miles de obreros latinos que levantan edificios, carreteras y puentes cada día.
En 2022, el informe Deadly Skyline del New York Committee for Occupational Safety & Health (NY-COSH) reportó que 24 trabajadores de construcción murieron en Nueva York por accidentes en la obra.
El número subió frente a años anteriores: hubo 20 muertes en 2021 y 13 en 2020. Lo que significa que, en sólo dos años, las fatalidades casi se duplicaron.
Y es que, a nivel nacional, la construcción representa cerca del 4 % de la fuerza laboral, pero casi el 20 % de las muertes en el trabajo, lo que la coloca entre los sectores más peligrosos de Estados Unidos.
La comunidad latina vive este peligro de manera más fuerte. Aunque las personas latinas representan alrededor del 10 % de la fuerza laboral del estado, más del 25 % de las muertes en construcción en 2022 fueron de trabajadores latinos.
Estos datos muestran lo que es un trabajo peligroso hoy en día: en la construcción el riesgo continúa en crecimiento y, lamentablemente, muchas obras aún no son lugares seguros para trabajar.
En este artículo del blog de Gorayeb & Associates, analizamos por qué la construcción es un trabajo peligroso y qué puede hacer para protegerse.
¿Es un trabajo peligroso la construcción en Nueva York?
La construcción en Nueva York es un trabajo riesgoso porque casi todo lo que se hace en una obra puede lastimar a una persona si algo falla.
Muchos trabajos son en altura: andamios, techos y escaleras se usan todos los días y las caídas son la causa más común de muerte en la construcción en Estados Unidos, incluso cuando la persona tiene experiencia y hace su trabajo con cuidado.
A nivel de piso también hay peligros en el trabajo: el movimiento es constante, suben materiales, bajan herramientas y las máquinas pesadas se operan cerca de los trabajadores.
Las herramientas eléctricas cortan, vibran y generan chispas. Las excavaciones pueden hundirse. A veces hay polvo, químicos o partes viejas del edificio que no están firmes.
Los riesgos más frecuentes en una obra de NY son:
- Caídas desde andamios, techos o escaleras.
- Golpes por objetos o herramientas que caen de arriba.
- Maquinaria pesada y herramientas que pueden causar cortes o golpes.
- Excavaciones inestables y materiales peligrosos.
- Equipo de seguridad dañado, incompleto o mal ajustado.
Además, en el trabajo de construcción hay peligros ocultos y condiciones que aumentan los riesgos de accidente:
- Cambia mucho la gente que trabaja y eso hace más fácil que ocurran errores o descuidos.
- Trabaja gente de varias compañías al mismo tiempo.
- Los espacios cambian rápido y es difícil tener todo bajo control.
- Hay presión por terminar pronto y eso lleva a tomar atajos inseguros.
- A veces falta mantenimiento o supervisión y la seguridad baja.
Siempre existen peligros en el trabajo, incluso cuando se siguen las reglas. Y el gobierno de Nueva York ha mejorado las inspecciones y las normas, pero la construcción es todavía un trabajo riesgoso para quienes levantan esta ciudad todos los días.
Derechos y protecciones de los trabajadores de construcción en NY
La construcción es uno de los sectores con más peligros en el trabajo, y por eso Nueva York creó reglas claras para proteger a cualquier trabajador lesionado en obras.
El sistema de compensación laboral (workers’ compensation) paga la atención médica y parte del salario cuando el trabajador se lesiona en el trabajo; en muchos casos, este apoyo es cerca del 66 % del salario semanal promedio.
Aunque se dedique a un trabajo peligroso, debe saber que usted tiene derechos desde el primer día, sin importar si habla inglés o si tiene o no papeles.
Estos son los principales derechos del trabajador en caso de accidente:
- Atención médica sin costo: cuando un trabajador se lesiona en la obra, tiene derecho a ir al médico, hacerse estudios y recibir tratamientos sin pagar de su bolsillo.
- Pago parcial del salario: si la lesión no le permite trabajar, puede recibir parte de su ingreso mientras se recupera. Este pago ayuda a cubrir gastos básicos durante ese tiempo.
- Protección contra represalias: el empleador no puede despedir ni castigar a un trabajador por reportar un accidente. La ley lo protege para que pueda hablar sin miedo.
- Presentar un reclamo formal: cuando la lesión está relacionada con el trabajo, el seguro del empleador debe responder. Esto incluye revisar el caso, autorizar tratamientos y pagar beneficios.
La ley también exige protecciones obligatorias en las obras de Nueva York:
- Seguridad en alturas: el empleador debe proporcionar arneses, barandales y otros sistemas que eviten caídas en trabajos altos. Estas medidas son básicas para prevenir accidentes graves.
- Lugar de trabajo seguro: la empresa debe mantener el lugar de trabajo libre de peligros, con equipos en buen estado, revisar herramientas y corregir antes de que alguien se lastime.
- Control de excavaciones y materiales peligrosos: las obras deben proteger a los trabajadores de colapsos, gases, químicos o zonas inestables. Esto incluye señalizar, reforzar y ventilar según las reglas.
Si usted se lastima en un trabajo riesgoso, lo más importante es reportar lo ocurrido, guardar toda la evidencia y recibir atención médica.
También puede buscar orientación con abogados de accidentes que hablen español y le expliquen sus opciones legales con calma.
Historias reales que muestran el riesgo diario de los trabajos de construcción
En Nueva York, basta ver lo que pasa en una obra para entender por qué la construcción es un trabajo riesgoso.
Una mañana en Queens, Diego Lliguicota, de 32 años, trabajaba en un andamio cuando una sección cedió bajo sus pies. Cayó varios pisos, sufrió lesiones graves y murió antes de llegar al hospital. Su caso apareció en la prensa local, un recordatorio duro de lo que significa trabajar en estructuras que pueden no ser del todo seguras.
El riesgo también existe fuera de la obra. Las lesiones frecuentes y el dolor crónico empujan a muchos trabajadores a tomar analgésicos de forma constante para calmar las molestias.
En el valle del Hudson, un reportaje comunitario del New York Times explica cómo muchos trabajadores de construcción mueren por sobredosis de analgésicos y opioides, medicamentos que empiezan a usar para controlar el dolor intenso que dejan las caídas, golpes y lesiones repetitivas.
Ese dolor se agrava cuando el trabajador regresa a la obra antes de sanar, por miedo a perder su empleo o su ingreso. Con el tiempo, ese uso diario de pastillas puede convertirse en dependencia y aumentar el riesgo de una sobredosis grave.
Cuando se juntan caídas, plataformas que fallan, presión por terminar rápido y el peso del dolor diario, la prevención, el reporte a tiempo y buscar apoyo legal cuando algo va mal no es un lujo; es parte de cuidarse uno mismo y a la familia que depende de su trabajo.
¿Qué hacer para cuidarse y trabajar más seguro en la obra?
La construcción está entre los trabajos peligrosos, pero hay formas de cuidarse cada día.
Son acciones pequeñas que cualquier trabajador puede hacer para protegerse, incluso en obras donde hay poco espacio o las condiciones no son las mejores:
- Use el equipo de seguridad bien puesto: un casco firme y un arnés ajustado pueden evitar lesiones graves. Las caídas son la causa principal de muertes en construcción en Estados Unidos.
- Revise el área antes de empezar: una tabla floja, un cable suelto o un hueco sin señal pueden convertirse en riesgos en el trabajo si nadie los corrige.
- Guarde evidencia de riesgos: fotos, mensajes y nombres de compañeros ayudan si más tarde necesita explicar lo que pasó.
- Busque atención médica rápido en caso de accidente: una lesión pequeña puede terminar en dolor fuerte si se deja pasar.
- Pida capacitación en español siempre que sea posible: entender bien las instrucciones hace el trabajo más seguro.
- Descanse cuando el cuerpo lo pida: el cansancio aumenta errores y hace más fácil que ocurran accidentes, sobre todo en días largos o con clima extremo.
- Hable si algo no está bien: si el empleador no corrige un peligro, puede hacer un reporte anónimo ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, Occupational Safety and Health Administration) o buscar apoyo legal para protegerse.
Cuidarse en la obra también es cuidar a su familia. Cada paso cuenta.
Si enfrenta riesgos en la obra, no dude en buscar apoyo
La construcción tiene trabajos peligrosos y ya vimos que los riesgos no son sólo las caídas o la maquinaria. También afectan el cuerpo con dolor crónico, el ánimo con estrés y a veces hasta la estabilidad de la familia.
Por eso es tan importante entender qué es un trabajo peligroso, saber qué puede reclamar en caso de accidente y reconocer que su salud merece respeto, sin importar su idioma o su estatus.
Cuando un trabajador conoce sus derechos, es más fácil hablar, reportar y pedir ayuda sin miedo.
Un trabajo peligroso no debería poner en riesgo su tranquilidad. Si sufrió una lesión o duda sobre sus derechos, puede buscar orientación legal en español para conocer sus opciones en Nueva York.
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