¿Qué es la tendinitis? Los trabajos físicos, como los que se realizan en la construcción, exigen esfuerzo constante del cuerpo. Levantar peso, utilizar herramientas durante varias horas y repetir movimientos similares a lo largo del día pueden generar un desgaste progresivo en músculos y articulaciones.
Una de las lesiones más comunes en este tipo de trabajo es la tendinitis.
La tendinitis es una inflamación del tendón. Los tendones conectan los músculos con los huesos y permiten que el cuerpo realice movimientos como levantar, empujar o sujetar herramientas. Cuando estos tejidos se sobrecargan de manera repetida, pueden irritarse e inflamarse.
En la construcción, esta lesión puede afectar distintas zonas del cuerpo, como el hombro, el codo, la rodilla o la muñeca. Por ejemplo, es común que trabajadores desarrollen tendinitis en la muñeca al usar martillos o taladros durante largas jornadas.
También puede aparecer tendinitis en la rodilla al cargar peso o subir escaleras constantemente.
Qué es la tendinitis y cómo afecta al cuerpo
Para entender qué es la tendinitis, primero es importante conocer cómo funcionan los tendones.
Los tendones son estructuras fuertes y flexibles que conectan el músculo con el hueso. Cuando un músculo se contrae, el tendón transmite esa fuerza al hueso y permite el movimiento de la articulación.
Por ejemplo, en las partes del brazo existen varios tendones que ayudan a mover el hombro, el codo y la muñeca. Estos tejidos soportan fuerza cada vez que una persona levanta un objeto o utiliza herramientas.
La tendinitis aparece cuando el tendón sufre un proceso de irritación o inflamación. Esto suele ocurrir por tres razones principales:
Microlesiones repetidas
Los movimientos constantes pueden generar pequeñas lesiones en el tejido del tendón.
Sobrecarga mecánica
Levantar peso o aplicar fuerza excesiva aumenta la presión sobre el tendón.
Falta de recuperación del tejido
Cuando el cuerpo no tiene tiempo suficiente para recuperarse entre jornadas de trabajo, el tendón no logra repararse correctamente.
Con el tiempo, estas condiciones pueden provocar dolor, inflamación y pérdida de movilidad.
Por qué los trabajadores de obra tienen mayor riesgo de tendinitis
Los trabajadores de construcción enfrentan varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar esta lesión.
Las tareas de obra requieren esfuerzo físico constante, uso intensivo de herramientas y movimientos repetitivos que ejercen presión sobre músculos y tendones. Con el paso del tiempo, esta combinación puede provocar inflamación y dolor.
Trabajo repetitivo con herramientas
El uso constante de herramientas como martillos, taladros, palas o llaves mecánicas exige movimientos repetitivos de brazos, codos y muñecas. Estas acciones se repiten cientos de veces durante una jornada de trabajo.
Cada vez que una persona aprieta, golpea o perfora, los tendones de las partes del brazo transmiten la fuerza del músculo hacia el hueso.
Cuando este movimiento se repite muchas veces sin descanso suficiente, el tejido del tendón puede irritarse. Con el tiempo, esta irritación puede convertirse en tendinitis en la muñeca, en el codo o incluso en el hombro.
Además, muchas herramientas requieren fuerza de agarre constante. Este esfuerzo prolongado puede generar tensión en los tendones que controlan los dedos y la muñeca.
Carga frecuente de materiales
Transportar sacos de cemento, bloques, ladrillos o piezas de metal implica levantar y mover peso de manera constante. Esta carga exige un gran esfuerzo de brazos, hombros, espalda y rodillas.
Cuando el peso supera la capacidad del cuerpo o se levanta con una técnica incorrecta, los tendones reciben una presión excesiva. Esta sobrecarga puede generar microlesiones en el tejido. Si estas lesiones se repiten con frecuencia, el tendón puede inflamarse.
En algunos casos, este esfuerzo también puede provocar tendinitis en la rodilla, especialmente cuando el trabajador debe subir escaleras, arrodillarse o levantar peso desde el suelo.
Vibraciones de maquinaria
Muchas herramientas eléctricas utilizadas en la construcción generan vibraciones continuas. Taladros, martillos neumáticos y sierras eléctricas transmiten estas vibraciones a las manos y brazos.
La exposición prolongada a estas vibraciones puede aumentar la presión sobre los tendones y las articulaciones. Con el tiempo, el tejido puede irritarse y perder parte de su capacidad para absorber el esfuerzo físico.
Esta situación también puede afectar la circulación y la sensibilidad en las manos, lo que incrementa el riesgo de desarrollar lesiones en los tendones.
Jornadas largas sin recuperación muscular
Las jornadas en la construcción suelen ser largas y físicamente exigentes. En muchos casos, los trabajadores realizan las mismas tareas durante varias horas seguidas.
Los tendones necesitan tiempo para recuperarse después de un esfuerzo intenso. Cuando el cuerpo no cuenta con pausas adecuadas o días de descanso suficientes, el tejido no logra repararse completamente.
Movimientos de obra que suelen provocar tendinitis
En los trabajos de construcción existen ciertos movimientos que pueden aumentar el riesgo de tendinitis.
Entre los más comunes se encuentran:
- Levantar materiales por encima del nivel del hombro.
- Transportar peso con una sola mano.
- Golpear o perforar superficies durante largos periodos.
- Empujar o arrastrar cargas pesadas.
- Trabajar durante varias horas en la misma postura.
Estos movimientos afectan principalmente hombros, codos, muñecas y rodillas. Por ejemplo, la tendinitis en la muñeca es común en trabajadores que utilizan herramientas manuales durante gran parte de la jornada.
Señales tempranas que alertan de una posible tendinitis
Identificar los síntomas a tiempo puede evitar que la lesión empeore.
Entre las señales tempranas se encuentran:
- Molestia leve al finalizar la jornada laboral.
- Dolor que aumenta al repetir un movimiento.
- Rigidez al iniciar el trabajo.
- Sensación de calor o inflamación en la articulación.
- Debilidad al sujetar herramientas.
Muchas personas ignoran estas señales porque creen que el dolor desaparecerá con el descanso. Sin embargo, comprender la causa y reconocer los síntomas permite actuar antes de que el problema se agrave.
Errores comunes que empeoran la tendinitis en el trabajo
Algunas prácticas pueden empeorar la lesión si no se corrigen a tiempo.
Los errores más frecuentes incluyen:
- Continuar con el trabajo a pesar del dolor.
- Utilizar técnicas incorrectas para levantar peso.
- No tomar pausas de descanso durante la jornada.
- Trabajar con herramientas inadecuadas o desgastadas.
- No fortalecer los músculos que protegen los tendones.
Estos hábitos pueden provocar que una inflamación leve se convierta en una lesión más seria.
Cómo diferenciar la tendinitis de otras lesiones laborales
El dolor en una articulación no siempre significa tendinitis. Existen otras lesiones laborales que pueden presentar síntomas similares.
Diferencia con una distensión muscular
Una distensión ocurre cuando el músculo se estira más de lo normal. El dolor suele aparecer de forma repentina después de un esfuerzo fuerte.
Diferencia con un desgarro muscular
El desgarro implica una ruptura parcial del músculo. El dolor suele ser intenso y puede aparecer inflamación inmediata.
Diferencia con bursitis
La bursitis es la inflamación de una bolsa llena de líquido que protege la articulación. Esta lesión provoca dolor localizado y rigidez.
Cuando el dolor proviene del tendón, suele empeorar al realizar el movimiento que utiliza ese tendón específico.
Qué hacer ante los primeros síntomas en el trabajo
Cuando aparece dolor o inflamación, es importante actuar de inmediato.
Algunas medidas iniciales incluyen:
- Reducir la actividad que provoca el dolor.
- Aplicar frío en la zona afectada.
- Evitar movimientos repetitivos durante un tiempo.
- Consultar con un profesional si el dolor persiste.
Muchas personas se preguntan qué es bueno para la tendinitis. El descanso, el tratamiento médico y la rehabilitación suelen ser parte fundamental del proceso de recuperación.
Medidas para proteger los tendones en trabajos de construcción
La prevención puede reducir el riesgo de lesiones en el lugar de trabajo. Algunas medidas útiles incluyen:
Calentamiento antes de comenzar la jornada
Realizar movimientos suaves o ejercicios de hombro puede preparar los músculos y tendones antes del trabajo físico.
Uso correcto de herramientas
Las herramientas adecuadas reducen la presión sobre las articulaciones.
Distribución equilibrada de cargas
Levantar peso con ambas manos y mantener una postura correcta protege los tendones.
Alternar tareas
Cambiar de actividad durante la jornada evita que el mismo tendón trabaje de forma repetitiva.
Fortalecer músculos y articulaciones
El fortalecimiento de hombros, brazos y piernas puede ayudar a proteger los tendones frente al esfuerzo físico.
Cuándo la tendinitis puede convertirse en un problema crónico
La tendinitis puede empeorar cuando no se trata a tiempo.
Con el paso del tiempo, la inflamación puede provocar:
- Degeneración del tendón.
- Dolor persistente.
- Pérdida de fuerza en la articulación.
- Mayor riesgo de ruptura del tendón.
Cuando el daño avanza, la recuperación puede ser más lenta y en algunos casos puede requerir tratamiento especializado.
Cómo podemos ayudarle si su lesión ocurrió en una obra
En muchas ocasiones, las lesiones en la construcción ocurren porque las condiciones de trabajo no son seguras o porque no se proporcionan descansos adecuados.
En Gorayeb & Associates, entendemos los riesgos que enfrentan los trabajadores de obra en Nueva York. Sabemos que una lesión puede afectar su salud, su trabajo y la estabilidad de su familia; por ello, nuestro equipo ayuda a trabajadores lesionados a comprender sus derechos y a explorar las opciones legales.
Ahora sabe qué es la tendinitis. Si usted sufrió una lesión de este tipo debido a las condiciones laborales, podemos evaluar su caso y orientarle sobre los pasos que puede tomar para proteger su salud y su futuro laboral.
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